Nunca sabes cómo te leerán

Nunca sabes cómo te leerán

Cuando en el 2004 escribías en un blog, el cuñao (*) decía que eras un pirado de los ordenadores que ahora le dio por hablar en internet.

Diez años después, él también quiere publicar –e incluso publica. Antes se informó de cómo petarlo en internet. Se apuntó a un cursillo buenísimo, oye. En la mejor academia Social Media de la ciudad y a mitad de precio. Además le dieron un vale para conseguir el iPhone 8 en preventa por 395,95 € y sin hacer cola.

El resultado es que, cuando en el 2014 escribes en tu blog, el cuñao, preparadísimo, analiza tu estrategia digital.

Y no escribes, eres un content curator.

Cui-da-do.

El falso buenrollismo de Pepephone

El falso buenrollismo de Pepephone

Tras cambiar mi número de móvil, nunca conseguí que algunos contactos despistados tomaran nota. Durante unos años corrió por redacciones, y de vez en cuando sonaba desde algún medio. Mientras buscaba cómo conservarlo para no perder sus llamadas, encontré esta oferta:

Pepephone no exige ningún consumo mínimo a sus clientes de telefonía móvil para no obligarles a comprometer ningún gasto mensual, ni condicionar su libre uso del teléfono móvil.

Y lo contraté.

Cambio en los hábitos de compra (o Amazon vs El Corte Inglés)

Cambio en los hábitos de compra (o Amazon vs El Corte Inglés)

He cambiado algunos hábitos de compra los últimos años. Cuando empecé a viajar mucho —pronto hará tres años— compré una bolsa para el portátil. Una Tucano en el Corte Inglés. Al pasar por caja, la lectura del código de barras marcó un precio equivocado: casi 60 €. La etiqueta decía algo entre 30 y 35 € —no lo recuerdo con exactitud. Avisé al vendedor, que a continuación miró la etiqueta con mucho cuidado. Intentó despegarla. Me di cuenta que quería saber si yo había hecho el cambiazo con una etiqueta adhesiva de otro producto. No, claro. Pero no es agradable ser un tipo sospechoso de fraude. El vendedor cobró lo que marcaba la etiqueta, es lo que dice la ley de comercio, y pasé del estado de cliente al estado de tipo a quien hacen un favor.

La ética de las copias y los bloqueos publicitarios presuntamente inmorales

La ética de las copias y los bloqueos publicitarios presuntamente inmorales

No puedo criticar a nadie por usar copias ilegales de programas privativos ni obras sujetas al copyright clásico. Tampoco puedo hacer reproches por utilizar software que bloquee la publicidad en internet, y esto afecta mi bolsillo a través de Menéame.

Hay quien dice que sus copias no respetan la moral, y tiene razón.

Hace falta bloquear más

Hace falta bloquear más

Me consta que el bloqueo a menudo se percibe como algo drástico y descortés. No lo veo así.

Desgraciadamente, bloquear es una ventaja exclusiva de la red. Sería fantástico poder hacer lo mismo en el mundo real, pero hacen falta ordenes judiciales de alejamiento; eso sí es drástico.